Durante la temporada de baño, la presencia de animales de compañía en las playas del municipio está restringida. Esta limitación afecta tanto a Roquetas de Mar como a Aguadulce y se aplica especialmente en los meses de mayor afluencia turística. La finalidad de esta regulación es garantizar la salubridad de las zonas de baño, la convivencia entre usuarios, la seguridad en la playa y la conservación del entorno litoral.
Las excepciones habituales son los perros guía, los perros de asistencia y los animales vinculados a servicios de seguridad, salvamento o rescate, siempre que estén debidamente acreditados y bajo control. Por ello, antes de acudir a la playa con una mascota conviene consultar la señalización existente y la normativa municipal actualizada, ya que una zona no señalizada expresamente como apta para perros no debe considerarse playa canina oficial.
La creación de una playa canina en Roquetas de Mar es una reivindicación recurrente entre muchos vecinos y visitantes. El municipio cuenta con kilómetros de litoral, una importante actividad turística y una población cada vez más sensibilizada con la convivencia responsable con animales.
Zonas a las que suelen acudir algunos propietarios.
Ante la falta de una playa canina oficial en el municipio, algunos propietarios optan por acudir a zonas menos concurridas del litoral, especialmente a primera hora de la mañana o al atardecer. Uno de los espacios más citados es la zona de Cerrillos, situada en el entorno de Punta Entinas-Sabinar. Se trata de un área natural de gran valor ambiental, con menor presión urbana y una ocupación más reducida que las playas céntricas.
No obstante, es importante recordar que Cerrillos no debe tratarse como una playa canina urbana convencional. Es un entorno natural sensible, por lo que se debe extremar el respeto a la fauna, la vegetación, las aves y el paisaje. Los perros deben permanecer controlados, no deben molestar a otros usuarios y nunca se deben abandonar residuos.
También es frecuente ver a propietarios paseando con sus perros por determinadas zonas próximas a Los Bajos o por tramos alejados de la mayor concentración de bañistas. Aun así, la tolerancia puntual no equivale a autorización oficial, por lo que siempre puede existir riesgo de sanción si se incumple la normativa aplicable.
Llevar un perro a una playa donde no está permitido puede dar lugar a una sanción administrativa. La cuantía dependerá de la infracción concreta, de la gravedad de los hechos y de la ordenanza aplicable en cada momento.
Para evitar problemas, los propietarios deben tener en cuenta varias obligaciones básicas: El perro debe ir controlado en todo momento. En espacios públicos debe utilizarse correa cuando sea exigible. Los perros potencialmente peligrosos deben cumplir las condiciones específicas de seguridad, entre ellas el uso de bozal y correa adecuada. Además, es obligatorio recoger los excrementos y mantener limpia la vía pública. También es recomendable llevar agua para diluir los orines, evitar que el animal cause molestias, impedir que excave hoyos en la arena y respetar siempre las indicaciones de la Policía Local, Protección Civil, socorristas o personal municipal.
En zonas naturales, la responsabilidad debe ser aún mayor. No se debe permitir que los perros persigan aves, entren en áreas protegidas, dañen vegetación o alteren el descanso de otros animales.
Alternativas en Roquetas de Mar y Aguadulce.
Aunque no exista una playa canina señalizada en el entorno urbano, Roquetas de Mar sí cuenta con espacios pensados para el esparcimiento de los perros. Entre las alternativas más utilizadas se encuentran los parques caninos y zonas habilitadas para mascotas, como el Parque Canino de Los Bajos, en Roquetas de Mar, o las áreas destinadas a perros en Aguadulce, entre ellas la zona de Las Colinas.
Además, los paseos marítimos pueden recorrerse con animales siempre que se respeten las normas de convivencia: correa, control permanente, recogida de excrementos y respeto al resto de peatones. Esta puede ser una buena opción para quienes viajan con perro y desean disfrutar del ambiente costero sin exponerse a una posible sanción por acceder a la arena en temporada de baño. Quienes quieran disfrutar del mar con su mascota de forma más tranquila pueden desplazarse a otros municipios de la provincia que sí cuentan con playas caninas habilitadas.
Consejos para ir a la playa con perro.
Antes de acudir a una playa con mascota, conviene revisar varios aspectos básicos: El perro debe llevar microchip, cartilla sanitaria actualizada y, en su caso, la documentación obligatoria. Es recomendable llevar agua dulce, bebedero, bolsas para excrementos, correa, bozal si procede y algún elemento de sombra. También se debe evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, especialmente en razas braquicéfalas, perros mayores, cachorros o animales con problemas respiratorios. La arena caliente, el agua salada y los restos de anzuelos, basura o comida pueden suponer riesgos para la salud del animal.
Por ahora, quienes visiten Roquetas de Mar o Aguadulce con perro deben actuar con prudencia: informarse previamente, respetar la normativa, utilizar los parques caninos disponibles y desplazarse a playas autorizadas si desean que su mascota pueda bañarse legalmente.