La historia de Álex Baena está unida para siempre a Roquetas de Mar. En esta localidad almeriense nació, comenzó a jugar al fútbol y descubrió una pasión que terminaría llevándolo hasta los principales estadios del mundo. Su trayectoria es la de un niño roquetero que tuvo que abandonar muy pronto su hogar, separarse de su familia y afrontar numerosos sacrificios para intentar cumplir el sueño de convertirse en futbolista profesional.
Años después, aquel niño se ha proclamado campeón de Europa, campeón olímpico y campeón del mundo con la Selección Española. Un recorrido extraordinario que ha convertido a Baena en uno de los grandes nombres del fútbol español y en uno de los mayores referentes deportivos de la historia de Roquetas de Mar.
Pero sus logros no se entienden únicamente a través de los trofeos. También hablan de familia, perseverancia, humildad y fidelidad a una ciudad que siempre ha estado presente en su carrera.
Los primeros pasos de Álex Baena en Roquetas de Mar
Álex Baena nació en Roquetas de Mar en 2001 y comenzó su formación en el fútbol base del municipio. Desde pequeño destacó por su calidad técnica, su visión de juego y su facilidad para encontrar espacios y crear oportunidades para sus compañeros. En los campos roqueteros disputó sus primeros partidos y empezó a desarrollar las cualidades que años más tarde lo convertirían en uno de los jugadores más creativos del fútbol español.
Roquetas de Mar fue el escenario de sus primeras ilusiones deportivas. Allí conoció la competición, aprendió a trabajar en equipo y comenzó a imaginar que algún día podría llegar al fútbol profesional. Sus entrenadores observaron pronto que poseía unas condiciones especiales, aunque todavía quedaba por delante un camino largo y exigente.
Aquellos primeros años dejaron una huella permanente en su identidad. Incluso después de alcanzar la élite, Baena ha continuado recordando el lugar donde comenzó todo y llevando con orgullo el nombre de su ciudad.
Dejar su ciudad y su familia para perseguir un sueño
En 2011, cuando todavía era un niño, Álex Baena dejó Roquetas de Mar para incorporarse a la cantera del Villarreal. La oportunidad suponía entrar en uno de los proyectos formativos más reconocidos del fútbol español, pero también implicaba alejarse de su madre, de sus hermanos, de sus amigos y de todo el entorno en el que había crecido.
Los primeros meses fueron especialmente difíciles. Adaptarse a una nueva ciudad, convivir con otros jóvenes futbolistas y responder a las exigencias de una cantera profesional requería una madurez poco habitual para su edad. Sin embargo, el apoyo de su familia y su determinación le permitieron superar los momentos más complicados.
La distancia no rompió su relación con Roquetas de Mar. Al contrario, reforzó el valor que para él tenían su hogar, su familia y sus raíces.
Durante casi una década, Baena avanzó por las distintas categorías inferiores del Villarreal. Cada entrenamiento y cada partido lo acercaban un poco más al objetivo que había comenzado a perseguir en los campos de fútbol de su ciudad natal.
El salto al fútbol profesional
Álex Baena debutó con el primer equipo del Villarreal en 2020, culminando un largo proceso de formación. Su llegada a la máxima categoría confirmó que todo el esfuerzo realizado desde que abandonó Roquetas de Mar había comenzado a dar resultado.
En 2021 formó parte del Villarreal que conquistó la Europa League, el primer gran título de su carrera. Posteriormente jugó cedido en el Girona, donde dispuso de mayor continuidad, ganó experiencia y contribuyó al ascenso del conjunto catalán a Primera División.
Aquella etapa resultó fundamental para su crecimiento. Baena regresó al Villarreal convertido en un futbolista más completo, preparado para asumir responsabilidades y competir de manera habitual al máximo nivel.
Su calidad en el último pase, su capacidad para desplazarse entre líneas y su versatilidad para jugar como interior, extremo o mediapunta lo situaron entre los mejores asistentes de LaLiga. Ya no era solamente una promesa: se había convertido en uno de los futbolistas españoles más destacados de su generación.
El orgullo de representar a España y a Roquetas de Mar
La evolución de Álex Baena lo llevó a representar a España en diferentes categorías hasta alcanzar la selección absoluta. Su debut internacional confirmó su consolidación y permitió que el nombre de Roquetas de Mar comenzara a escucharse también en los grandes encuentros de la Selección Española.
Cada convocatoria era seguida con especial atención desde su ciudad natal. Familiares, aficionados y jóvenes futbolistas observaban cómo un jugador formado en el municipio competía junto a algunas de las principales figuras del fútbol nacional.
Para Roquetas de Mar, Baena se convirtió en mucho más que un deportista de éxito. Representaba la posibilidad de que un niño formado en el deporte local pudiera alcanzar la élite internacional mediante el trabajo, la disciplina y la perseverancia.
Un año 2024 inolvidable
El año 2024 marcó un punto de inflexión en su carrera. Álex Baena se proclamó campeón de la Eurocopa con la Selección Española y, pocas semanas después, consiguió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París.
El jugador roquetero tuvo una participación destacada en el torneo olímpico y marcó en la final. De este modo, logró una hazaña reservada a muy pocos futbolistas: ganar una Eurocopa y unos Juegos Olímpicos durante un mismo verano.
Roquetas de Mar celebró aquellos triunfos como propios. Baena regresó a su ciudad acompañado por su familia y recibió el cariño de cientos de vecinos que habían seguido su carrera desde los primeros años.
La imagen del futbolista mostrando sus medallas ante los vecinos simbolizaba el regreso a casa de un campeón que nunca había olvidado sus orígenes.
Una nueva etapa en el Atlético de Madrid
En 2025, Álex Baena dio un nuevo paso en su carrera al fichar por el Atlético de Madrid. Su incorporación al conjunto rojiblanco confirmó definitivamente su presencia entre los grandes futbolistas del campeonato español.
El Atlético apostó por un jugador creativo, trabajador y polivalente, capaz de generar ocasiones y adaptarse a diferentes posiciones. Para Baena, el fichaje representaba la oportunidad de afrontar nuevos desafíos, competir por grandes títulos y continuar creciendo en uno de los clubes más importantes del fútbol europeo.
Sin embargo, el cambio de equipo no modificó su relación con Roquetas de Mar. El futbolista ha mantenido el contacto con su ciudad y ha participado en iniciativas destinadas a fomentar el deporte base entre los más jóvenes.
Campeón del mundo en 2026
En 2026, Álex Baena alcanzó el mayor logro de su trayectoria al proclamarse campeón del mundo con España. El futbolista roquetero tuvo un papel relevante durante el torneo y formó parte del equipo que derrotó a Argentina en la final.
Con este triunfo, Baena reunió tres de los títulos más importantes del fútbol internacional: la Eurocopa, la medalla de oro olímpica y el Mundial. Se convirtió así en el primer futbolista que conseguía enlazar consecutivamente estos tres grandes campeonatos.
Durante la celebración del Mundial volvió a demostrar el profundo vínculo que mantiene con su tierra. Baena llevó la bandera de Roquetas de Mar durante la ceremonia de entrega del trofeo, mostrando al mundo el nombre y los colores de la ciudad donde comenzó su historia.
Fue un gesto sencillo, pero lleno de significado.
Hijo Predilecto y Escudo de Oro de Roquetas de Mar
Tras la conquista del Mundial, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar inició el procedimiento para nombrar a Álex Baena Hijo Predilecto de la ciudad, una de las máximas distinciones municipales. El reconocimiento pretende valorar no solo sus resultados deportivos, sino también su esfuerzo, su trayectoria personal y la proyección internacional que ha dado a su localidad.
El futbolista también recibirá oficialmente el Escudo de Oro de Roquetas de Mar, una distinción que ya había sido aprobada y cuya entrega se encontraba pendiente por motivos de agenda. Ambos reconocimientos serán concedidos durante un acto institucional cuya celebración dependerá de la disponibilidad del jugador.
Roquetas de Mar quiere reconocer así a uno de sus vecinos más destacados y agradecerle que continúe llevando con orgullo el nombre de la ciudad por España y por el mundo.
Un complejo deportivo con cinco campos llevará su nombre
El homenaje a Álex Baena tendrá también una dimensión permanente. El Ayuntamiento ha anunciado que el futuro complejo deportivo que se construirá entre la Urbanización y Las Marinas llevará el nombre del campeón del mundo.
El nuevo recinto estará formado por cinco campos de fútbol destinados principalmente a la práctica deportiva y al fútbol base. La elección del nombre de Álex Baena pretende servir de inspiración para las nuevas generaciones que comenzarán a entrenar en estas instalaciones.
El reconocimiento posee un fuerte valor simbólico. Los campos donde jugarán los niños y jóvenes de Roquetas de Mar llevarán el nombre de un futbolista que también comenzó su trayectoria en el deporte base del municipio.
De esta manera, la historia de Baena permanecerá ligada al futuro del fútbol roquetero.
Álex Baena, un símbolo de Roquetas de Mar
Álex Baena se ha convertido en uno de los deportistas más importantes nacidos en la provincia de Almería. Su carrera une los modestos comienzos en el fútbol base de Roquetas de Mar con los mayores éxitos que puede alcanzar un futbolista internacional.
Su historia demuestra que el talento necesita constancia, apoyo familiar y capacidad para superar los momentos difíciles. También enseña a los más jóvenes que los grandes sueños pueden comenzar en cualquier campo de fútbol local.
Hoy, Roquetas de Mar reconoce su trayectoria con el título de Hijo Predilecto, el Escudo de Oro y un complejo deportivo de cinco campos que llevará su nombre.
Álex Baena salió de Roquetas de Mar para perseguir un sueño. Años después, regresará convertido en campeón del mundo y en un símbolo permanente de la ciudad donde comenzó todo.