Cuevas del Almanzora, enclave singular del Levante almeriense, se presenta en 2026 como uno de los destinos más completos del sureste de España: combina un patrimonio histórico excepcional, un patrimonio etnográfico único y un entorno natural mediterráneo que invitan a vivir una experiencia turística variada y enriquecedora.
Una historia que se siente en cada piedra.
El origen de Cuevas del Almanzora se remonta a tiempos prehistóricos, con presencia humana desde el Paleolítico y asentamientos de la Cultura de El Argar en lugares como Fuente Álamo. Este yacimiento arqueológico —situado en las proximidades del municipio— documenta más de 600 años de vida en la Edad del Bronce, reflejando prácticas agrícolas, metalúrgicas y rituales de aquellas civilizaciones antiguas.
A lo largo de los siglos, la zona fue un cruce de culturas mediterráneas: griegos, fenicios, cartagineses, romanos y árabes dejaron su huella en una tierra en la que la historia se palpa al recorrer sus rincones.
Casas-cueva y patrimonio etnográfico.
Uno de los mayores atractivos de Cuevas del Almanzora son sus cuevas naturales transformadas en viviendas. El complejo conocido como Terrera de Calguerín alberga más de 260 cavidades que han sido utilizadas como refugio y hogar desde tiempos prehistóricos hasta mediados del siglo XX.
Entre estos espacios destaca la Cueva-Museo, un ejemplo representativo de vivienda tradicional en cueva, con utensilios y aperos que permiten imaginar la vida cotidiana de generaciones pasadas. Esta visita ofrece una perspectiva única del uso sostenible del espacio interior de la tierra como vivienda bioclimática.
Complementando esta experiencia, el Museo Arqueológico y diversas colecciones locales exhiben piezas que ayudan a comprender la evolución de la sociedad y la vida material en la región, desde herramientas antiguas hasta objetos de uso tradicional.
Patrimonio monumental y urbano.
El casco histórico de Cuevas del Almanzora es un paseo por la historia y el arte mediterráneos. Edificaciones de distintas épocas conviven en sus calles, mostrando estilos arquitectónicos que van del Renacimiento al Neoclásico. Palacios y casas señoriales con fachadas trabajadas constituyen un testimonio vivo de la importancia cultural y económica de esta localidad a lo largo del tiempo.
Naturaleza mediterránea y experiencias al aire libre.
La geografía de Cuevas del Almanzora incluye una costa de aproximadamente 17 km con playas abiertas y calas recogidas que se alternan con un paisaje mediterráneo auténtico, ideal para el turismo de sol, mar y actividades acuáticas.
Además, las rutas naturales que recorren el litoral y el interior permiten a visitantes de todas las edades disfrutar de excursiones, senderismo y observación de la biodiversidad. Desde puntos panorámicos hasta espacios tranquilos junto al agua, la naturaleza invita a descubrir el entorno desde múltiples perspectivas.
También cerca se encuentra la Sierra Almagrera, un paisaje montañoso de esencia minera con relevancia geológica e histórica que complementa las propuestas de turismo activo y cultural en la zona.
Gastronomía y ambiente mediterráneo.
La oferta culinaria de la zona refleja la riqueza del Mediterráneo andaluz, con platos basados en productos marinos, hortalizas de la huerta local y recetas tradicionales que hacen del viaje una experiencia sensorial completa. Degustar la gastronomía local en restaurantes y tabernas se convierte en parte esencial de la visita.
Un destino con alma propia.
Cuevas del Almanzora combina naturaleza, historia y cultura de una forma que pocos destinos pueden igualar. Ya sea explorando las cuevas prehistóricas y viviendas excavadas, paseando por su casco histórico o relajándose en sus playas mediterráneas, el visitante se lleva una visión completa de la riqueza de Almería más allá de los circuitos turísticos habituales.
Este rincón del Levante almeriense es una invitación a descubrir Almería a través de sus paisajes, su pasado milenario y su forma de vida mediterránea, creando recuerdos que perduran mucho después del viaje.